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La piel la tienen de carey
Quienes ya peinamos poco pelo y algunas canas, nos hemos llevado por este transitar mundano cada sorpresa, y hemos visto cada ironía, que ni para qué contar.
Pero una que sí viene a cuento, es la duda existencial que le nace al webmaster de Tablero ya saben qué.
Desde el ojo de quienes se creen dueños de la Federación (pues a su “grupo” le denominaron “de la FCA”), ven en cualquier legítimo derecho un atropello, y en los atropellos que cometen, un legítimo derecho.
Ya sé que suena a cantinflada, pero es culpa de la vida y no de quien estas letras alinea.
Si usted les pregunta, ¿en qué se gastó tal plata sin aprobación de la Junta Directiva? Responden con una amenaza judicial (nunca concretada, por cierto)
Si se les pregunta, ¿cómo y en qué circunstancia se pierde un Libro de Asamblea? Contestan, esas cosas pasan.
Si alguien cuestiona, ¿cómo se fue a perder un libro de Junta Directiva? Dicen... “Se han cometido errores administrativos normales en toda gestión...”
Si se les invita a debatir como la gente, responden que eso es prestarse a un “show”.
Ahí pudiera continuar, pero sería seguir hilvanando sinsentidos, y además la mayoría de las veces simplemente callan.
Pero con esa cachaza, ahora andan cuestionando... Y como nosotros ni decimos cosas huecas ni callamos, contestamos de frente.
¿Qué les parece? R./ Un hecho legal, normal, razonable y previsor. ¿Para qué? R./ Tal vez para la charanga en que suelen desenvolverse, girar cheques sin autorización ni explicación, perder libros, negar información, alterar fechas en escrituras públicas, esconder padrones, dejar por fuera sin sustento legal a un socio fundador, sean actitudes normales, lógicas, sin consecuencias jurídicas ni prácticas.
Pero en el mundo real, de verdad, de órganos como la Dirección de Notariado, el Ministerio de Justicia, el ICODER, la Caja, sus Departamentos Legales y un largo etcétera de instituciones serias, la vaina no es así.
No son cosas triviales, sin importancia, ni trascendencia.
Entonces, repito, en el mundo real, esas metidotas de escarpines con que nos han recetado, ciertamente ponen en una posición muy endeble la vida jurídica de la Federación, por no hablar de que la representación nacional la da o quita el ICODER, dependiendo de parámetros de calidad e idoneidad.
Es en este contexto que, como personas maduras, inteligentes y previsoras, se crea la Federación de Ajedrez Universal. Principalmente si de manera tozuda insisten en dejar, contra todo derecho, por fuera a la Asodepo. Ese podría ser un detonante que ponga en evidencia la fragilidad de los manejos que se han dado.
Pero no traguen cuento los amigos lectores, una Federación es simplemente la reunión de dos o más asociaciones; eso es todo, no tiene un aura mágica ni nada. Cada par de asociaciones, pueden crear una federación para los fines lícitos que consideren pertinentes.
¿La FCA ya no les importa? R./ Siempre nos ha importado la figura que legalmente aglutina el quehacer del ajedrez nacional, ante los diferentes entes y organizaciones. En este caso, la FCA. Pero no nos creemos dueños de, ni que alguien esté cosido intrínsecamente a esta.
Es dentro de la estructura de la FCA que hemos presentado nuestra propuesta, hemos seguido las extrañas y antojadizas reglas que sus directivos –de turno– han fijado, hemos inquirido aquello atinente a su buen funcionar, y cómo no hemos hallado respuesta, de frente les hemos pedido que desalojen la cancha, para llegar a tener una FCA de todos y cada uno de los ajedrecistas de este país, sin inclinaciones ni favoritismos, con procedimientos claros y reglas pre-establecidas, que no se varíen al calor del solicitante.
Es a sus asociaciones a las que hemos visitado y propuesto nuestra visión, anhelos, expectativas y promesas de trabajo, con respeto, humildad, seriedad y coherencia hemos pedido su apoyo.
Querían lo que nunca han presentado: razones; ahí las tienen. Y creo que los ajedrecistas ya juzgaron, y el lunes el veredicto será contundente. ¡Salud!
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